Cuando coges el Shuttle hasta Wonder Lake sabes que pasarás 11 horas en un autobús sin lujos, y sin agua ni comida salvo la que lleves en tu bolsa, pero merece la pena el increible paisaje de ese recorrido. Verás el McKinley, osos, todo tipo de animales salvajes y la tundra más impresionante que hayas visto jamás.
