Yo y mi esposo tenemos 60 y 55 años de edad. Nos divertímos mucho con esta adventura. Nuestros gías fueron Ludgardo, André y Kym y nos cuidaron maravillosamente durante todo la excursión. Es una experencia que a todo mundo le conviene pasár de perdido una vez. Llegamos a el primer puente de cuerda y creíamos que no lo podríamos pasár...
Más
