Un lugar imperdible para los visitantes de Vancouver. En este mercado puedes encontrar los productos locales más frescos llenos de color y sabor. Podrías quedarte ahí todo el día, desayunar, comer, tomar el postre, el té y cenar. Uno quiere probar de tomo y llevar de todo, así que lleva dinero porque no vale la pena quedarse con las ganas.
