El edificio es precioso, tanto por dentro como por fuera. Es un museo muy entretenido para toda la familia, en especial para los niños que disfrutaron con él, tanto en las secciones de animales, como minerales (impresionante) o el Centro Darwing. Eso sí, prepárate a compartir espacio con unos cuantos colegios de visita. Aún así, no resultó agobiante.
