Viajamos desde Calvi y el viaje al principio fue pintoresco para pasar a ser cansino. La belleza del viaje es innegable, pero las múltiples curvas lo hicieron demasiado largo. Una vez en el golfo pudimos disfrutar primero de las particulares formaciones rocosas como luego de un paseo en barco que nos mostró formaciones aun más espectaculares
