El sitio tiene un ambiente muy agradable, pero conseguido con sencillez, simplemente las mesas, la iluminación,...
La comida estaba toda muy buena, y hay un surtido de postres caseros muy completo que te traen a la mesa en un carro para elegir.
El vino que tomamos normal, pero en Lisboa sale muy caro en los restaurantes. La botella de tinto...
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