Tiene todo lo que uno busca cuando quiere cabalgar.
Un lugar cómodo, agreste, hermoso como es el parque Pereira Iraola.
La recepción cálida, y contenedora de Adrian y Miriam; con detalles, que no los encontré en ningún otro lado, que fui a cabalgar con mis hijas.
Los caballos, cuidados, dispuestos.
La última vez fui con dos amigas de mi hija...
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