Es un lugar maravilloso.Si bien esta alejado de los pueblos urbanizados(Tilcara,Purmamarca,etc.)es un paseo que vale la pena hacer.Hay que subir hasta los 4117 mts. de altura y bajar un poquito para llegar. El contraste del blanco de la sal con el celeste del agua y del cielo,conforman un espectáculo único,imperdible,no más de media hora.Recomendable.
