Rumbo a Arizona nos comento un amigo, que paráramos antes en un pequeño poblado donde se ofrecían unos espectáculos que no solo encantarían a los niños sino a nosotros también, yo y mi esposo no estábamos seguros de llegar pues las historias de vaqueros no nos agrandan del todo pero al ver el espectáculo fue impresionante y emocionante todo aquello...
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