Las viviendas de los Trulli son muy bonitas y merece la pena verlas.
Aunque está bastante lleno de turistas y es un poco pesado el ir andando viendo los trulli y que a cada paso te inviten a entrar en sus tiendas para comprar artesanía. Eso parecía un bazar.
La visita a los trulli, una mañana, no necesita más.
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