En la celebración de nuestro 25° aniversario de boda me sorprendió mi marido con dos entradas para un paseo deja sin aliento. Estaba aterrorizada pero comprometido a hacer algo espectacular y me pareció que iba a salir bien. La parte más miedo daba era llegar a la cesta, anticipando el ascenso al ser turbulento, pero era casi ni se notaba...
Más