Nos lo pasamos de maravilla en Podere Vignali, rodeado por la naturaleza. Nuestros hijos les encantaron los paseos a través del bosque hasta el encantador pequeño pueblo de pari, y la deliciosa comidas caseras ofrecidos por Carlo, que era un gran anfitrión. Las habitaciones eran muy acogedoras con su propia chimenea. Nos encantaría volver!
