El Llop Gris disfruta de una localización immejorable: pie de pistas con todas las letras. El personal es correcto, amable y profesional, en especial el personal del comedor. Es limpio y se come de maravilla: repito, se come muy bien. En el apartado menos positivo, las habitaciones son muy justas de espacio y decoradas con una sencillez propia de un...
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