Anna y Igor nos hacen sentir como si estuvieramos en su própia casa. Todo impecable y el servicio lo mejor.
Aconsejo tomar speck y un buen vino despues de una jornada de esqui en invierno o un buen trekking en verano.
Es el tercer año consecutivo que vamos a Sas de Pelf y va camino de convertirse en una tradición....
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