Gran ubicación. estupendos anfitriones; útiles consejos de ellos sobre lugares para visitar, restaurantes, tiendas y consejos sobre la vida francesa. Todas las habitaciones tienen un balcón grande conectado que enfatiza la sensación de espacio y libertad. Conducir por esas carreteras es mágico. El desayuno es especial. El lugar es tranquilo y relajante, sin duda, volveremos otra vez.
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