Hotel pequeño, alejado de ruidos en un monte cercano a Getaria, aquí sólo se escuchan susurros y campanillas de ovejas todo ello con vistas al Cantábrico y a los viñedos de Txacolí. Es una excelente opción para pasar un fin de semana romántico. La decoración elegante, el personal muy atento, la suite Iturregi enorme, limpísima, con un baño para disfrutar,...
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