Estuve con mi pareja este fin de semana de puente desde Madrid. Nos habían hablado de este pueblito cerca de Andorra, pero nunca pensamos que podía ser tan especial. Es un rincón escarpado en la montaña como de película. El hotel es un remanso de tranquilidad, confortable, acogedor en todos sus ricones. El trato es personal como estar en casa,...
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