Estuvimos un fin de semana para relajarnos. El de esos sitios impresionantes, que parece mentira que no se conozca más (para nosotros los clientes, casi mejor...)
El entorno, de lujo pero del de verdad, sacado de otra época: desde el lago rodeado por edificios de la Belle Epoque (como sacados de una película de James Ivory), pasando por el palacete...
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