Hemos pasado tres días estupendos en el Café Gorvello... un lugar muy acogedor, tranquilo y bonito, estupendo para moverse por Bretaña. Don y Ellen, los propietarios, son dos personas magníficas que se desviven por hacer la estancia más agradable si cabe. No dudeis en cenar en el propio café alguna vez si tenéis la oportunidad.
Resumiendo, muy recomendable, la mejor...
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