Nos quedamos a finales de octubre en la Casa Mawar, una casita de 2 plantas equipada con cocina, salón, terraza y jardín propio en una calma absoluta. Desayuno estupendo y la gente super amable, sobre todo, Nacho, que nos recomendó los mejores sitio de la isla: excursiones, carreteras, restaurantes, bodegas, playas... Fantástico! Pasamos una semana de relax descubriendo la isla,...
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