Entrar a la casa 1932 es como un viaje al pasado. Luis (el dueño de casa) es un gran anfitrión. Siempre nos recibió con una sonrisa en la cara (y una copa para ofrecernos en la mano).
La ambientación es realmente preciosa y la protagonista de la casa.
Si no hay lugar para pasar la noche, casa 1940 (otra casa...
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