Llegamos tarde sin nada preparado, nos dejamos guiar por el instinto y fue todo un descubrimiento. Cada detalle de la casa está puesto con mucho cuidado y mimo y hace de este rincón en Tierra de Fuego un lugar muy cálido.
A destacar la limpieza, el desayuno, las camas tan confortables y la calidez de la hostería.
Mención muy muy...
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