Casa Dulce Vida era el lugar perfecto para alojarse. Todo, desde el amplio y cómodo apartamento, el paso de la piscina (y la noche y por la mañana chapuzones), las vistas, y nuestro más afable anfitriones, hechas para un gran comienzo para viajes a través del interior de México. Muchas Gracias por una estancia relajante e inspiradora.
