Nos hemos alojado en la Posada Santiago dos veces, cada vez por dos semanas, y hemos disfrutado de muchísimo. Manuel es un anfitrión maravilloso y era muy servicial en se mantuvieran alejados nosotros hacia buenos restaurantes, los eventos y culturales las atracciones fuera de la ciudad.
El hotel es pequeño e íntimo, no terriblemente splashy, pero está muy limpio y...
Más
