Nos alojamos en la "White Orchid" habitación que está decorado en un estilo japonés encantador. El desayuno era increíble, con ensalada de fruta, excelentes magdalenas y tostadas francesas...)
La anfitriona David fue muy amable con nosotros y se ofreció a llevar con su coche para el centro Niágara ya que llovía (por lo demás las cataratas son situado a 20-25...
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