En una casita con mucho encanto cerca de una parada de tranvia, aunque nosotros fuimos en coche y no tuvimos problemas para aparcar. Teniamos el piso entero para nosotros, el baño con una bañera clasica muy curiosa, un saloncito y una habitacion muy alegre. El desayuno muy abundante y variado. Una buena base para visitar Toronto en un entorno intimo...
Más
