Nuestra famiiy ha alojado en la posada de Pender muchas, muchas veces en los últimos diez años. siempre disfrutar del precioso entorno rural. Está muy cerca de casi todo en la isla. El hotel es sencillo pero atractivo y acogedor. Los anfitriones son amables y serviciales. Las comidas deliciosas en recuerdos restaurante (no siempre abierto) se cocinan a la orden...
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