El hotel es pequeño, parece diminuto, para gente fornida y alta es incómodo. La habitación de matrimonio parecía de juguete ( dos trolleys de viajes apenas si cabían). El servicio de recepción muy educado pero en el comedor para desayunar no mucho (hablaban entre las chicas en un idioma del este de Europa), y no era muy abundante. A cambio...
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- Meridiana Hotel London
