Unos anfitriones maravillosos. Los desayunos estaban buenísimos. Las camas eran cómodas, además disponíamos de nuestro propio cuarto de baño (lo compartíamos con otra pareja con la que viajábamos que eran nuestros mejores amigos) que incluía un buen surtido de todo lo necesario y que habíamos olvidado. Charlotte conoce Londres, sobre todo su vecindario que era impresionante. Conoce lugares más recónditos,...
Más
