Antes de reservar este hotel, leí en una de las críticas que los baños de las habitaciones eran pequeños como los de los aviones. Creí que el usuario había exagerado. Pues no: son así de pequeños e incluso más incómodos. Además, las toallas que ponían en el suelo para salir de la ducha eran tan malolientes que daba asco entrar...
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