Un hotel encantador cerca del centro de la ciudad. Personal amigable y servicial que es importante para una mujer viajando sola. Desayuno hermoso y un bar/salón placentero donde se puede relajar. Una hermosa y espaciosa habitación sencilla, la cual no es común. Recomendaría este hotel y me alojaré aquí de nuevo si regreso a York.
- Groves Hotel York
