Mos encantó el sitio, teníamos la habitación Nairn que es espectacular, tanto por los ventanales que daban al campo, como por el mobiliario y la amplitud de la habitación. Nos encantaron los pequeños detalles, como el cortar rosas frescas para la habitación del jardín, o la botellita de vino dulce con los bombones Ferrero Rocher cada noche en la habitación....
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