Fue una suerte encontrar este alojamiento tan agradable y cuidado. Volveremos, y lo recomendamos. Hay que tener mucho cuidado con las reservas en Killarney, ya que por precios semejantes hay verdaderos horrores. De hecho, nos tuvimos que trasladar desde otro hotel cercano, sucio y espantoso, que valía casi lo mismo que el Castle Lodge.
