¿Por dónde empiezo? Quizás por el aparcamiento. Demasiado pequeño y con coches que aparcan en doble fila por todas partes. El timo fue tener que pagar por la noche del viernes y el sábado aunque sólo nos quedamos el sábado a la noche. Los pasillos eran oscuros y deslustrados. En la habitación, que apestaba a humo, no se aguantaba de...
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