Este hotel de tamaño medio está dirigido por una pareja muy simpática hablan inglés bastante bueno, y está en el otro extremo y está cerca del puerto, de una calle central de Brest.
Las habitaciones son pequeñas, y no tienen nevera ni de las instalaciones utensilios necesarios para preparar té, pero la nuestra estaba limpia y atractiva. El aparcamiento fuera...
Más
