Llegamos a Nice después de estar conduciendo toda la noche desde Barcelona. Y nunca nos pudiéramos imaginar que nuestro primer hotel en tierras francesas pudiese llegar a ser tan malo. Recepción en el tercer piso, sin escaleras, ascensor obligatorio... ascensores chirriantes que olían a gasolina, no sabemos si estaban recién arreglados o que pasaba. Por la tarde, me quedé encerrado...
Más
- Nice Premiere Classe Hotel
