Lo bueno del hotel es su ubicación, cercano al centro pero con mucho sitio para aparcar y muchas cervecerías y un centro comercial al lado. Lo malo es su decoración arcaica, camas imperiales si, pero muy incómodas.Limpieza la justa. La terraza dela cafetería está en una especie de patio interior donde imos un par de ratones campando a sus anchas.
- Kings Hotel Munich
