Nos alojamos por tres noches en 2008 julio en este hotel en Fulda. La habitación era muy espaciosa y la luz con muebles de buena calidad, un sofá y un sillón, además de la mesa y un escritorio estándar. El baño enorme, impecable con una muy eficiente ducha. No hay aire acondicionado, pero las ventanas se abrían en dos lados...
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