Estuve recientemente en esta casa y para mí fué un remanso de paz. Es una casa andaluza preciosa; sencilla pero cómoda. La atención personal de las chicas, exquisita.
Levantarte por las mañanas oyendo el rumor del agua de la fuente del patio, a mí que vengo de Madrid, me parecía la mejor forma de despertarse. El desayuno....suficiente; tienes todo lo...
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