Su ubicación es magnífica, a los pies de la Casa Lis, a unos pasos del Huerto de Calisto y Melibea y a pocos más de la Catedral. Situado sobre la presa del precioso molino de harina, perfectamente mantenido. Un acierto la ubicación del restaurante y otro su Museo, un molino de harinas de finales del XIX.
