Muy bien situado, junto a El Corte Inglés y demás edificios simbólicos de Valencia. Amplias habitaciones, con decoración moderna minimalista, muy agradable. Perfectamente confortable. El hotel tiene spa, aunque se abona aparte y no tuve ocasión de poder disfrutarlo Tiene gimnasio bastante completo.Magnífico bufet para el desayuno, abundante, completo y correcto.
