Sencillamente, genial. Céntrico, en un palacio restaurado, con ascensor. La recepción pequeña pero suficiente, la habitación muy mona, la cama dura (eso ya vale un de por si), el baño muy mono y limpio. El desayuno sencillo, pero el croasán estaba recien comprado! Y lo mejor, Marco, el chico que estaba en recepción, que con nosotras se portó muy bien...
Más
- Bovio Suite Naples
