La habitacion del hotel, superpequeña al igual que la ducha. Hay que pedir permiso para poder pasar. Desayunos corrientitos. Cenas con camareros/as de mal talante, todas las noches (3) nos manchaban al servir la comida. Hay que pagar un impuesto por noche a cuenta de nuestro bolsillo, extrarradio al centro, en fin pesimo.
- Grand Hotel Rome
- Rome Fleming Hotel
