oscuro y lúgubre, maloliente. El propietario, Rafaella, es muy agradable, pero no por mucho. Las obras de construcción comienza al amanecer, sin vista posible de fuera. Sin embargo, la Piazza Navona zona es espléndido. Todo lo que necesitas (tiendas, heladerías, restaurantes, etc) son prácticamente justo afuera de su puerta. Si eres el tipo de viajero que estancias fuera la mayor...
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