Nos alojamos una semana en Mongalletto. El hotel estaba muy bien, en un entorno encantador en medio de los viñedos de Roero. La habitación estaba muy limpia y el desayuno y la cena están muy buenos. El menú propone elegantes vinos de los productores locales. La familia que lleva el hotel es servicial. Un lugar donde sin duda volveríamos a!
