Estuve en febrero de 2008.
Su lejanía es un inconveniente ya que tienes que llegar a través del Vaporetto (bús acuatico) hasta la isla de Lido (Venice).
Su aspecto exterior es pobre ya que es una casa grande, que carece de mantenimiento.
Aunque, el aspecto interior cambia. Está más arreglado. La atención en recepción, baja/pésima. No se enteran de la...
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- Hotel Parco
