Nada más entrar en la habitación, después de dejar al viejecillo entrañable que te lleva, vimos que no funcionaba el aire acondicionado y, sumado a que no había ventilador alguno y que las ventanas no pueden dejarse abiertas por la noche porque en realidad son balcones que se comparten con otras habitaciones, bajamos a pedir otra habitación porque se prometía...
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