Está ubicado de maravilla en la colina Suvretta sobre St. Moritz. Las habitaciones están muy bien y teiene un centro de wellness-oasis recién construido con unas vistas increíbles al valle. La comida es decente y el sitio tranquilo. ¡He vuelto a encontrar donde recargar baterías para mi vida!
- Randolins Hotel St Moritz
