Un hotel estéril, donde todo es ahorro menos los precios: 240 Francos suizos por noche para habitación de tres. Huele a desinfectante, las llaves tipo tarjeta no funcionan nunca y hay que bajar para reactivarlas cada vez. El desayuno sin encanto, el café tibio porque no funciona la máquina,el bano chiquitito y el papel higiénico como cartón. Pero lo peor...
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