Teniendo en cuenta que es un albergue, está ajustado en la relacción calidad-precio .Aunque los desayunos son un poco escasos y si quieres algo del tan afamado chocolate belga, hay que comprarlo en la máquina que hay en la recepción.
La limpieza es buena.
Hay que tener en cuenta que, al compartir los dormitorios, siempre te puede tocar algún compañero...
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